Enero 28, 2008
Nuestro alegórico presidente de la república ha fallado aparatosamente durante su primer año de gobierno, por causas que están dentro de su control. Estas deficiencias son tan notables, que ni siquiera el excesivo gasto en propaganda con la que tiene agobiada a la ciudadanía pueden ocultarlas.
El crecimiento de la economía ecuatoriana durante el año 2007 se llevó el nada deseable título de estar entre los dos peores de América, y eso que tuvo el soporte de ingresos por orígen petrolero, con un precio por barril que anduvo en los alrededores de cien dólares. Ay de nosotros si ese precio hubiese estado a lo que se presupuestó originalmente.
En lugar de estar peleándose como cocinera, o de dedicarse al paseo por todo el mundo, con el consabido séquito de avispados que no se pierden la oportunidad de viajar gratis, debería dedicarse a poner en práctica lo que aprendió en las universidades. La gente necesita trabajo, tranquilidad, y confianza en el futuro.
Los ataques a los grupos generadores de empleos, que en su inmensa mayoría son dirigidos por los mal llamados pelucones, no ayudan a nadie. Tampoco sirve para nada el dar guerra a Guayaquil y sus autoridades. Los resultados demuestran el efecto de esas infames persecusiones; Ecuador va en retroceso, no hay nuevos empleos, los precios siguen subiendo, y la gente está descontenta.
Ese descontento se plasmó con claridad innegable durante la marcha organizada por Nebot en Guayaquil, donde cerca de 250.000 personas asistieron a plantear sus quejas al gobierno sin necesidad de ser obligadas, y no como ocurrió con la mamarrachada organizada por Correa para “celebrar” su primer año de dictadura, donde los burócratas de todo el país asistían o perdían sus puestos.
Ciudadano Correa, ya pare la campaña electoral, cierre la boca y póngase a trabajar con ecuanimidad y con justicia. El pueblo lo eligió y el mismo pueblo lo puede botar.
Copyright © 2008 – Pablo Sevilla Vásconez
3 comentarios |
Pablo Sevilla Vásconez | Etiquetado: asamblea, economía, ecuador, guayaquil, montecristi, quito, Rafael Correa |
Permalink
Escrito por ecuavistazo
Enero 7, 2008
En el sitio de Internet de la Asamblea Constituyente aparece lo siguiente:
El Tribunal Constitucional (TC) decidió que “ninguna decisión de la Asamblea Constituyente es susceptible de control o impugnación por parte de los poderes constituidos”.
Esta decisión la tomó el TC, el 4 de enero, en respuesta a la demanda de los señores Jorge Zabala Egas, Hernán Pérez Loose, Joffre Campaña Mora y más de mil ciudadanos, quienes consideraban que lo actuado por la Asamblea Constituyente era improcedente. En vista de lo cual se consideró la inadmisión de esa demanda.
Además, el TC resolvió: “El artículo 276 de la Constitución Política vigente no determina competencia de este organismo para declarar la inconstitucionalidad de Mandatos Constituyentes”.
¿Y dónde quedaron los principios de que el pueblo es soberano, de que se respetará el mandato popular, de que ninguna ley entraría en vigencia hasta que haya sido aprobado en referéndum por los votantes? ¿Acaso fueron tan solo palabras dulces - pero bien mangoneadas por el que se cree emperador - para engañar a unos tontos?
NO, señor Correa; no aprobamos la consulta para que Ud. se apodere del país y haga con el lo que le convenga. El pueblo ecuatoriano sigue siendo el verdadero mandante y no vamos a permitir que Ud. se salga con la suya. No vamos a aguantar que Ud. destroze esta gente, ni que les quite sus empleos al atacar estupidamente a los que los provéen.
¿Acaso no le enseñaron en sus altos estudios internacionales que la empresa privada es la verdadera generadora de trabajo? ¿Que los gobiernos centrales son pulpos ineficientes que consumen la riqueza nacional? ¿Que la burocracia sagrada toma mucho y da poco?
Cualquier niño de tercer grado de una escuela ecuatoriana podrá enseñar a sus súbditos del Tribunal Constitucional, de la Asamblea, y a Ud. mismo, que nada puede entrar en vigencia hasta que no haya sido debidamente aprobado por el pueblo a travez de un referéndum.
Si, señor Correa, el referéndum aprobatorio es indispensable; sin ello, las decisiones son nulas, inválidas, é inconstitucionales.
Copyright © 2008 – Pablo Sevilla Vásconez
3 comentarios |
Pablo Sevilla Vásconez | Etiquetado: Alfaro, Asamblea Constituyente, democracia, dictadura, economía, ecuador, guayaquil, Manabí, montecristi, quito, Rafael Correa, TC, tribunal constitucional |
Permalink
Escrito por ecuavistazo