¿Se ha servido Ud. alguna vez un vaso de leche que estaba agria? ¿Seguramente que no tuvo que tomarse toda la leche para darse cuenta, verdad?
Así nos sentimos muchos ecuatorianos cuando empezamos a escuchar las barrabasadas que salen de la boca del emperador Correa. Supimos inmediatamente que su triunfo traería consecuencias desastrosas para el país. Unos cuantos rechazaron las descabelladas ideas desde el principio, mientras otros decidimos darle el beneficio de la duda.
Bueno, nuestra duda dejó de ser; hemos confirmado plenamente que muchas de las medidas que ha tomado y los planes que tiene en carpeta harán que nuestra querida Patria retroceda unos cincuenta años. ¡Que progreso!
Vemos el caso de Bolivia, en la cual otra de las marionetas operadas desde Caracas ha logrado en un corto plazo llevar a ese país al punto del colapso, y en donde un nutrido grupo de sus pobladores se ha sublevado contra los designios de Evo. ¿Es eso lo que nos espera? El caso de los ataques contra las fundaciones nos lleva a pensar que caminamos por la misma senda.
Es hora de que abramos nuestros ojos y sigamos el ejemplo de esos bravos bolivianos que han sabido decir No, complementándolo con las sabias palabras dirigidas por el Rey Juan Carlos al otro fantoche… ¿Por qué no te callas? Pero por supuesto apuntadas hacia nuestro dictadorzuelo criollo.
Digamos a Correa que deje al pueblo trabajar en paz. Que no ataque a instituciones que han logrado edificar con gran esfuerzo lo que muchos gobiernos corruptos nunca pudieron. Instituciones formadas con plata y persona por ciudadanos honestos que verdaderamente aman sus comunidades, y que no están buscando limosnas de nadie.
Ecuatorianos, ni un paso atrás… no nos dejemos avasallar por la egolatría y demagogia de este títere que está usando contra nosotros el mandato que le otorgamos con nuestro voto.
Comparta con nosotros su opinión.
Copyright © 2007, 2008 – Pablo Sevilla Vásconez
Escrito por ecuavistazo