¿Actuó con propiedad el Ministro Ricardo Patiño en el caso de los Pativideos?

Mayo 25, 2007

Por mas buenas intenciones que el Ministro de Economía Ricardo Patiño haya tenido en el manejo de la propuesta hecha por los representantes de Abadi para el anuncio de pago de los bonos Global, resulta casi imposible no sospechar que su participación no haya sido tan transparente como se la quiere pintar.

Un Señor Ministro, en representación de su país, no puede involucrarse en jueguitos turbios de manipulación de mercados que acarrean el peligro de generar desconfianza entre los actuales acreedores, y especialmente entre las personas que deseen adquirir bonos ecuatorianos en el futuro.

Quien va a correr el riesgo de invertir en bonos de un país en el cual su Ministro de Economía es el primero en cometer actos ilícitos, porque no podemos negar que en cualquier país civilizado, el proporcionar información confidencial sobre decisiones que se piensen tomar en el manejo de la deuda externa a personas que no forman parte del gobierno, y que han declarado su intención de lucrar con dicha información, es ilícito y conllevaría la remoción inmediata y probablemente hasta una acción penal.

Como es posible que el Sr. Patiño tenga el descaro de anunciar publicamente en el programa matinal de Carlos Vera del día 24 de mayo, que le parece justificado el cometer actos ilegales si estos convienen al país. El pueblo ecuatoriano no acepta que cualquier empleado público – por mas rango que tenga – tome el nombre de la Patria para denigrarlos, porque la gran mayoría no aceptamos que el fin justifique los medios.

El señor Ministro Patiño cometió un acto deshonroso para con el país y debería tener la verguenza necesaria para presentar su renuncia irrevocable, y de no ser así, el señor Presidente Correa debería pedírsela.

Copyright © 2007, 2008 – Pablo Sevilla Vásconez


¿Debe el Municipio de Guayaquil tomar control del puerto?

Mayo 9, 2007

No cabe duda que el alcalde Nebot ha hecho un excelente trabajo a favor de Guayaquil, y que obras como los túneles, los malecones, el aeropuerto, y el terminal terrestre están demostrando que cuando se quiere… se puede. Si el alcalde se propone revitalizar las operaciones del puerto seguramente lo logrará, y sabrá rodearse de personas técnicas que lo ayuden a lograr ese cometido.

Sin embargo, ¿qué sucederá cuando el Sr. Nebot ya no sea alcalde y en su remplazo tengamos a otro “Batman” que junto a sus compinches hagan del puerto un botín y quieran celebrar varias fiestas del millón de dólares? ¿A quién acudiremos? ¿Nos perjudicaremos todos los ecuatorianos porque una idea que parecía buena inicialmente no funcionó en el largo plazo?

Si hemos identificado problemas en el manejo de Autoridad Portuaria, lo lógico sería averiguar cuales son las causas de esos problemas é implementar medidas para resolverlas. No podemos arriesgar a que el principal puerto del país caiga en manos de rufianes a los que solo les interesa llenar sus bolsillos a costa del ya bastante sufrido pueblo ecuatoriano.

Señor alcalde Nebot, exponga cada uno de los problemas que ha encontrado en el puerto y recomiende soluciones – exija soluciones, pero por favor no arriesgue el futuro del puerto y del país entero.

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Tratado de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones

Mayo 7, 2007

El gobierno ecuatoriano anunció que no renovará el Tratado de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones que había subscrito con EEUU aduciendo que es “entreguista y poco soberano”.

Mientras los paises progresistas se desviven por propiciar las facilidades para fomentar la inversion extranjera, nosotros nos damos el lujo de rechazar las pocas que tenemos. Lo apropiado hubiese sido consultar con los distintos sectores productivos para analizar maneras de mejorar el presente acuerdo y seleccionar puntos específicos que puedan ser negociados.

El gobierno debería poner en marcha un esfuerzo serio dirigido a la promoción de la inversión extranjera, mediante la utilización de medidas atractivas como períodos de gracia para pagos de impuestos, reducción de tasas impositivas para empresas extranjeras, facilidades para la repatriación de utilidades, creación de zonas francas industriales que sean libres de aranceles para productos destinados a la exportación, ajustes al código del trabajo, entre otros.

Por supuesto, nada de esto funcionaría si el Ecuador no cuenta con una infraestructura para que las empresas extranjeras puedan operar comodamente; servicios básicos como electricidad, agua potable abundante y de buena calidad, puertos de aguas profundas, sistema telefónico estable, acceso a Internet por banda ancha, carreteras y medios de transporte, que deberían estar al mismo nivel o mejor que la competencia, es decir que otros paises que anden en busca de lo mismo.

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